En grupos, trabajaron en la elaboración de diversos productos cosméticos naturales, desde bálsamos labiales caseros hasta sales de baño perfumadas y ambientadores, pasando por un bálsamo refrescante contra los insectos.
Los jóvenes planificaron su trabajo de forma autónoma: probaron ingredientes, experimentaron con colores y aromas, documentaron la fabricación con fotografías y, a continuación, diseñaron etiquetas, carteles y una presentación en PowerPoint. También habilitaron una sala de ventas y presentación para poder mostrar sus resultados de forma clara durante la jornada de puertas abiertas.
Con mucha creatividad, trabajo en equipo y curiosidad científica, se creó un proyecto versátil que demostró lo viva que puede ser la química y lo mucho que enriquece nuestra vida cotidiana.
Ines Müller – Profesora de química