Con mucho empeño, nuestros alumnos y profesores prepararon la Jornada de Puertas Abiertas durante tres días de proyecto. Esto hizo posible un viaje por muchos países, ya fuera culinario o en forma de personajes ajenos a nosotros. Turquía y Francia fueron exploradas en todas sus facetas: lengua, historia y cocina.
También se ofrecieron sesiones de yoga para mostrar cómo los niños pueden superar la jornada escolar de forma relajada. También aquí los padres y visitantes pudieron probar suerte.
Los visitantes con ganas de experimentar tampoco se lo perdieron. En la sala de física y química había mucho que experimentar y probar. La quema de dinero fue muy popular entre los visitantes, que a menudo se quedaban con la boca abierta.
Uno de los muchos momentos culminantes fue sin duda la erupción volcánica. El experimento, que nuestros alumnos de BI habían preparado y explicado, contó con tanta asistencia que la sala estaba a reventar.
El aroma de la deliciosa comida ya flotaba desde la entrada. Nuestras clases de graduación se encargaron del bienestar físico.
Hubo muchas preguntas sobre la matriculación escolar y en la secretaría la Sra. Franz apenas tuvo tiempo de recuperar el aliento para poder responder a todas las preguntas.
Las dos sesiones informativas impartidas por la Sra. Irmisch, directora de International Schools Reinsdorf, y dos alumnos contaron con una gran asistencia. Los antiguos alumnos también dieron su opinión sobre su carrera en la escuela y sus estudios actuales o su formación en una profesión.
Música, globos de colores, caras sonrientes: había vida en todos los rincones y salas y la escuela parecía un libro de Wimmel.
Al final, todos quedaron satisfechos, exhaustos y felices por el éxito de la jornada.